Hay palabras cuyo significado es siempre amable, sufrido y por que no decirlo, también recurrente. Retornar es volver otra vez sobre algo, y existen retornos de todo tipo, basta ver "El retorno del Yedi", un tipo que era guerrero intergalactico con unos poderes de cojones; "El Retorno del Rey", que era otro tipo que iba con enanos, elfos y hobbits y se peleaba con orcos, bueno como cualquiera en su día a día; "El retorno de Arguiñano", bueno este es un cocinero, con unos trajes imposibles y con chistes sabor a cebollino y puerro;.... bueno la lista puede ser interminable de personajes que se marcharon vaya a saber Vd. por qué y que han decidido retornar a sus luchas, peleas o cocinas. Uno piensa, sin ellos retornan, por qué no voy a volver yo.
Y nada, decidido y hecho, aquí estoy, retornando al blog que abandone por desidia y apatia, y que retomo lleno de buenas intenciones y de ilusión, pero con la lección aprendida y con la voluntad de introducir cambios en el contenido de los textos. Pretendo volver a los origenes y que al final de la lectura quede una sonrisa en el lector, pues la vida es demasiado corta para perdernos en los túneles oscuros de la desesperación.
Por eso, retorno cogido de la mano de los Hobbits, con la voluntad de los yedais y con los santos cojones de arguiñano, vestido como de ir por casa y con ganas de comenzar esta nueva andadura entre ideas, palabras y sonrisas. Va por Vds....!
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