martes, 29 de junio de 2010

"Diversia y apaga"

Me resulta sorprendente y preocupante que nuestros políticos, más preocupados en parecer el genio de Aladino que gestores públicos, utilicen a las Instituciones y sobretodo el dínero que pagamos todos para financiar al 100% los fastos organizados cuya única finalidad es celebrar todo lo contrario al espíritu con el que se organizan estos actos. Me explico, el día del orgullo Gay, y en mi Ciudad la celebración a los efectos de "Diversia", pretenden celebrar la normalización social de Gays, Lesbianas, transexuales, Intersexuales y todo lo que es diverso sexualmente, y para ello organizan actos que pretenden ensalzar la cultura gay, la moda gay e incluso ensalzan con pegatinas el hecho de ser gay y no ser transparente.
Hoy en día, es evidente que todos los sexuales diversos no son transparentes, son personas igual que yo, que igual, incluso por que no, mejores, y ocupan cargos relevantes tanto en las instituciones, sean del carácter que seran, como en los medios de comunicación. En estos días que vivimos y en la sociedad en la que discurrimos, el hecho sexual y la diversidad esta completamente asumida: hay jueces gays, politicos gays, periodistas gays, militares gays, trabajadores gays, poetas gays, levantadores de peso gays, hay gays y lesbianas en todos los ámbitos sociales, y nadie se rasga las vestiduras, nadie se extraña, nadie considera que son distintos ni se les impide su ascenso profesional por su condición sexual... Por esto ¿por que organizar unas jornadas especiales, distintas, extraordinarias para celebrar la normalización de lo que ya es normal socialmente?. Si pretendemos ser iguales seamoslo sin distinciones y no celebremos la diversidad cuando lo que pretendemos es la igualdad y la normalidad.
Esta claro, los gays no son transparentes igual que le ocurre a los heterosexuales y si de verdad se pretende ser iguales socialmente, pues celebremos la normalidad sin días ni orgullo, pues yo también estoy orgulloso de ser heterosexual y a mi nadie me paga una fiesta, ni un pregón, ni actos reivindicativos de ninguna índole, ni tengo bandera ni carrozas, solo tengo mi cerebro que me dice que soy igual que los que son distintos sexualmente a mi, sin más privilegios ni gaitas.