
Estoy cansado de escuchar a psicólogos infantiles, tertulianos que de todo saben, profesores , conserjes y políticos esgrimir a voz en grito el término FRACASO ESCOLAR, y yo me niego a aceptar este término, pues ningún niño es un FRACASO ni sabe ni falta que le hace saber que significa este concepto. En el colegio van niños y ellos no conocen de expectativas y por ello, el no cumplirlas no puede ser entendido como FRACASO. También estoy cansado de escuchar a los enumerados anteriormente debatirse los sesos intentando entender cuales son las causas y los culpables, cuando es muy fácil saberlo, NOSOTROS SOMOS LA CAUSA, LOS CULPABLES Y LOS FRACASADOS, y me explico, sin ánimo de ser exhaustivo:
1º.- NOSOTROS, los adultos, los padres, y sin excepción alguna, exigimos a nuestros niños lo que nunca se nos exigió a nosotros. Ahora los niños deben ser trilingues, hablar en chino, ir a clase de dibujo, saber de informática y practicar un deporte, aunque no les guste. ¡Que cojones¡, los niños son niños, y nosotros cuando estabamos en el colegio, bastante era el aprobar y salir de clase para jugar con los amigos. Seguro que alguno de los progres que lean este artículo vendrán con el cuento que ahora no es como antes, la competitividad, la economia global, ¡Y una mierda¡, nada es distinto, el sol que nos alumbra es el mismo, y los niños siguen siendo niños, somos nosotros los que hemos cambiado, nosotros somos los que hemos perdido la perspectiva. Ahora a los camareros les llamamos restauradores, a los peluqueros les llamamos estilistas, a los aparejadores les llamamos arquitectos técnicos, intentamos hasta con el lenguaje llamar a las cosas por distinto nombre para hacerlas más modernas, más a la moda, cuando se llamen como se llamen, siguen siendo lo mismo y con la misma dignidad y con los mismos problemas. Pues esto es lo que nos pasa con los niños, en vez de dejarles que disfruten de su infancia, de sus juegos y de sus putadas, nos afanamos en establecerles un calendario propio de un adulto y para que: para hacerlos más competitivos ¡irse a cagar a al vía¡.
2º.- NOSOTROS somos los culpables que los niños no comprendan que el estudio sirve para saber, comprender y realizar más cosas, que el estudio les servirá para hacer mejores edificios, descubrir nuevos medicamentos contra el cáncer, crear mejores máquinas que sirvan para trabajar, les servirá para hacer mejores leyes, hacer mejores trenes, barcos, crear nuevas formas de pesca, mejorar las plantaciones y la agricultura. Es imposible que los niños comprendan hoy esto que es tan sencillo de entender, cuando en la televisión que vemos y pagamos, los ejemplos a seguir son personajillos del tres al cuarto, chonis de ir por casa, cuyo único mérito es el haberse acostado o no con otro personajillo popular, pero que ganan lo que tu y yo sudando como cabrones no somos capaces de ganar. La popularidad se la hemos pagado a precio de oro, a la Campanario, a la Esteban, a Paquirrin, al Dioni, y al mundo Friki, por eso a nadie le extrañe cuando una mañana, tu hijo te diga, Papa yo de mayor quiero ser Friki, él no habrá fracasado, pero tu y yo sí.
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