Desde hace ya tres largos años, lo único que queda de las Fiestas de Agosto de Elche en los medios de prensa y en las diatribas políticas son los restos de la cena del día 13 de Agosto, restos que ya huelen a podrido, quizas por el paso del tiempo en la noticia que rellena los páginas vagas de los periódicos.
La cena del día 13 de Agosto, tiene sus orígenes y sentido, en el hecho que cuando el Misteri, no era Patrimonio de la Humanidad ni tenía ni idea de que existiera la Unesco, y los cantores cantaban por el amor al arte, el Patronato los invitaba a cenar tras la representación de la Festa. Con el paso del tiempo, el Misteri fue ganando en prestigio, consiguiendo el tan ansiado Patrimonio de la Humanidad, y al calor de la representación y de las medallas políticas, cada vez era mayor el número de personalidades que se dan cita en Elche el día 13 de Agosto, por ello, el Ayuntamiento decidió que esa cena, que originariamente reunía a cantores y patronos, fuera la cena de las fiestas de Elche, sufragada por el Ayuntamiento, y en ella se invitaran a las personalidades y también a los distintos entes que participan en las Fiestas de Elche. Es decir, que esta cena se convirtiera en una efemérides y en un acto de gala donde se reuniera la familia del Misteri, las personalidades venidas de lejos y todos los entes festeros de la Ciudad.
Hasta aquí creo que nadie puede poner una pega al concepto y significado del evento, pues es importante el crear actos donde se reunan todos los que de alguna forma dedican altruistamente su tiempo y dinero para potenciar la Ciudad, para ejecutar actos y programas que aglutinan a la Ciudad alrededor de sus tradiciones, y de paso, dar cumplida y debida hostipalidad a las personalidades que vienen a nuestra Ciudad.
A partir de aquí, nacen y discurren las controversias entre las fuerzas políticas locales. El año pasado y el anterior, la critica se centro en el hecho que la cena la sirvió un restaurante de Alicante y no de Elche. Crítica que evidentemente esta impregnada del olor a comida de barrio y que no traspasa la piel de la demagogia. Cuando vivimos y sufrimos la economia globalizada y la cultura de las civilizaciones, cuando los trabajadores y empresarios viven al día la movilidad geográfica para producir y trabajar, algunos se rasgan las vestiduras por que la cena la sirve una empresa cuyo domicilio social no esta en Elche, pero que de cotidiano trabaja y produce en nuestra Ciudad y cubre eventos de toda índole. Como se puede comprobar la crítica es pendenciera, de esas de tirar a dar pero no a la diana, sino al tio que pasa por la acera de enfrente, pero da igual, lo importante es dar. Para ser justos, tambien hemos de resaltar la poca habilidad de quien organiza la cena, quien lleva las riendas, que no sabe parar a los caballos ni explicar al publico lo que todos saben, aceptan y postulan, la simple ley de la oferta y la demanda.
Este año, la critica ha sido mejor, ha traspasado la epidermis de la demagogia más barata, y se ha introducido en el cubo de la basura para rebuscar ideas cubiertas de papel de periodico lleno de aceite de lata. Ahora el problema es el gasto realizado en esta cena, pues debido a la crisis esta cena se tenía que haber suspendido, y ello, por solidaridad con los parados y necesitados .
¡ Vamos anda que tiene cojones la cosa¡, esta critica la hacen, los que han propiciado Tierra Mítica, la Copa America, la Formula I en Valencia, es decir, eventos que han costado apenas cuatro duros, y que yo sepa, no han suspendido ninguno de estos eventos. Esta critica la hacen aquellos que estoy seguro se ocupan y se preocupan por los desempleados, haciendoles a sus hijos colegios en barracones y si caen malos, poniendolos en los pasillos del hospital como si fueran floreros. Miren, las Fiestas de un pueblo pertenecen al pueblo, y por ello, todo lo que sea compartir y unir es bueno y positivo, y el gasto ocasionado es un mal menor y necesario, el cual, es ínfimo en comparación con otros excesos de los que nadie habla. Esta Cena es una celebración más en las Fiestas de nuestra Ciudad, una celebración necesaria que no debe ser suspendida por la crisis ni por la madre que la parió, por lo que la crítica centrada en su celebración es una broma de mal gusto de aquellos que no saben ni quieren saber donde esta el límite de la coherencia.
Hoy esta crítica esta fria y podrida como los restos de la cena, que yo me niego a que por reiteración de los no quieren comprender que cuando uno va a una boda tiene que hacer un regalo e ir trajeado, quede como souvenir de las Fiestas de mi pueblo.