martes, 23 de junio de 2009

"Que no se puede confundir la velocidad con el tocino"

Parece obvio, meridianamente claro, taxativamente evidente que una cosa es la velocidad y otra muy distinta el tocino, pues aunque parezca mentira, nuestros politicos de profesión, no de formación, las diferencias no les resultan tan nítidas y suelen confundir, aunque parezca increible la velocidad con el tocino.

Un claro ejemplo de ello es convertir la dialéctica y la contienda política en procedimiento judicial, intentando cambiar los estrados y las trágalas por las togas y los planteamientos jurídicos, y ello, con el único propósito de modificar lo que las papeletas deciden y así dilucidar quien ocupa durante lo que dura un mandato, un cargo de representación popular tan pegado al suelo como es el ser Alcalde de una Ciudad.

Una cosa es evidenciar los errores del contrario político, que son muchos y que de forma inexorable se cometen mientras uno ejercita el mandato, utilizando para ello, los altavoces mediáticos de la propaganda política, otra cosa muy distinta es presentar ante sus Señorías esos mismos errores envueltos en papel celofan de nombre delitos, el cual, no solo se pega al señor que ostenta el cargo de Alcalde, sino que también se pega al nombre de la Ciudad que representa, y que a gusto del político de turno lo saca a colación en voz alta y ante todos cuando le interesa, y a disgusto del ciudadano que se siente orgulloso de haber nacido y de vivir en la Ciudad que ha quedado presa de la sospecha. Cuando se decide hacer este cambio de ámbito y saltar desde el trampolín de la política al Juzgado, uno debe tener muy claro que en la piscina hay agua, mucha agua, pues en caso contrario, ya ves, has confundido la velocidad con el tocino, pues has pasado de ser ganador al premio de alcalde a ser quien se llevó la calabaza y sin posibilidad de devolución ni de vuelta atrás.

Este es un claro ejemplo de lo que no se debe hacer, pero esta confusión de la velocidad y el tan llevado y traido tocino, también se confunde por los contrincantes políticos que han resultado favorecidos por el Fallo judicial, pues una cosa es utilizar los medios al alcance político, que son muchos, y otra muy distinta es convocar una manifestación popular exagerando los términos del debate para pedir la dimisión de quien saltó a la piscina sin agua, pues como dijo alguien: "nunca sabes quien está detrás ni cual es su estado mental", y por ello, los políticos igual que los presidentes de futbol, que con un golpe de muñeca remueven a la masa y la transforman en bizcocho, deben medir muy mucho sus palabras y sus acciones, no vaya a salir agrio el bizcocho y alguien resulte perjudicado. Ven, en solo unos días y con una misma acción, los políticos tanto de un bando como de otro, aunque les resulte imposible de creer, han confundido la velocidad con el tocino.

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