viernes, 26 de junio de 2009
"Que les vaya bonito"
martes, 23 de junio de 2009
"Que no se puede confundir la velocidad con el tocino"
Un claro ejemplo de ello es convertir la dialéctica y la contienda política en procedimiento judicial, intentando cambiar los estrados y las trágalas por las togas y los planteamientos jurídicos, y ello, con el único propósito de modificar lo que las papeletas deciden y así dilucidar quien ocupa durante lo que dura un mandato, un cargo de representación popular tan pegado al suelo como es el ser Alcalde de una Ciudad.
Una cosa es evidenciar los errores del contrario político, que son muchos y que de forma inexorable se cometen mientras uno ejercita el mandato, utilizando para ello, los altavoces mediáticos de la propaganda política, otra cosa muy distinta es presentar ante sus Señorías esos mismos errores envueltos en papel celofan de nombre delitos, el cual, no solo se pega al señor que ostenta el cargo de Alcalde, sino que también se pega al nombre de la Ciudad que representa, y que a gusto del político de turno lo saca a colación en voz alta y ante todos cuando le interesa, y a disgusto del ciudadano que se siente orgulloso de haber nacido y de vivir en la Ciudad que ha quedado presa de la sospecha. Cuando se decide hacer este cambio de ámbito y saltar desde el trampolín de la política al Juzgado, uno debe tener muy claro que en la piscina hay agua, mucha agua, pues en caso contrario, ya ves, has confundido la velocidad con el tocino, pues has pasado de ser ganador al premio de alcalde a ser quien se llevó la calabaza y sin posibilidad de devolución ni de vuelta atrás.