jueves, 6 de noviembre de 2008

"La noche de Halloween"


Si no fuera poco con la invasión en nuestra sociedad de la figura de Papa Noel, del que ya hablaremos más adelante, los americanos quieren introducir su luctuosa fiesta de Halloween, tan irreverente a nuestras creencias como un Cristo con dos pistolas.

Para nosotros los muertos no son seres horribles y desfigurados que vuelven a la vida con la única intención de comernos los sesos o pegarnos un susto de no te menees. No, para nosotros, nuestros muertos son seres queridos que recordamos con el corazón en un puño, con lágrimas de añoranza en los ojos, son parte importante de cada uno, pues ellos están con nosotros siempre que nos acordemos de ellos, sin necesidad de tener un día especial para estos fines.

Nosotros somos como somos gracias a nuestros muertos, ellos han estado acunandonos cuando eramos niños y llorábamos, ellos nos han llevado al circo, al cine, a tomar un café, nos han ayudado cuando lo hemos necesitado y sobre todo nos han querido con toda su alma y parte de ellos forma parte de nosotros. Por eso, no se merecen esta fiesta irreverente, superflua, que huele a mostaza y Ketchup. Para nosotros nuestros muertos se merecen una sonrisa de cariño, un recuerdo aterciopelado y un ramo de flores que eleve su perfume al cielo donde se encuentren y no una calabaza hueca, tan hueca como la cabeza de aquellos que nos quieren implantar esta fiesta de Halloween en el ámbito de la globalización cultural.

Cuando muera, no me gustaría que aquellos que me quieran me recuerden vestidos de brujas o zombies, al grito de caramelos o susto, sino con una sonrisa en la cara y con el olor de un ramo de jazmines, por qué este donde esté yo seré parte de ellos y como ahora, lo único que pretenderé es ayudarlos y quererlos, no matarlos de un susto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido Pepe:
Estoy totalmente de acuerdo con lo que para nosotros significan los muertos, nuestros muertos. Mi abuelo decía que le daban mucho más miedo los vivos que los muertos. En lo que no estoy de acuerdo contigo es en que los americanos quieran metrnos como sea esta "fiesta", no. Son los comerciantes los que se agarran al clavo de cualquier moda, llamese Halloween, Navidad, SanValentín, etc, para intentar sacar su particular fruto, o ¿acaso no ves tu también el interés en la venta? Otro dijo: el comercio es venta, la venta es trabajo, el trabajo es dinero y el dinero prosperidad. Prosperemos pues hacia la ignorancia. Chimpun.

Anónimo dijo...

Es una fiesta que degrada los valores y la cultura nuestra para pasar a sustituirlos por un mercantilismo de disfraces, noches de fiesta como nochevieja, san valentin o las estupidas cenas de empresa que ya estan los imbeciles de siempre preparando. Se trata de gastar dinero cuando nuestra fiesta de todos los santos no va mas alla el gasto de unas cuantas flores y unos panellets o buñuelos.

Manolo Eldel Bombo