lunes, 22 de diciembre de 2008
"El Sorteo de la loteria de Navidad y vuelva Vd. mañana".
miércoles, 3 de diciembre de 2008
"Las postales de navidad sin navidad"
viernes, 21 de noviembre de 2008
"Entrevistas con los malotes"

miércoles, 19 de noviembre de 2008
"La vida en un gimnasio"

miércoles, 12 de noviembre de 2008
"Una canción interpretada por Serrat"
Cuando no reste
ya ni un solo grano
de mi existencia
en el reloj de arena
al conducir
mi gélido cadáver
recordar
esta suplica postrera
No me encerréis
en los angostos nichos
que llenan la pared
formando hileras
en la lóbrega
y angosta galería
jamas el sol
de mi país penetra
El linde recorrer del cementerio
y en el suelo cavar
mi pobre huesa
que el sol la alumbre y la acaricie la aurora
y que broten allí flores y hierbas
que yo pueda sentir
si allí se siente
a mi alrededor
y sobre mi muy cerca
los tibios rayo de mi sol de fuego
de esta dorada y bolingueña tierra
viernes, 7 de noviembre de 2008
Navidad I

jueves, 6 de noviembre de 2008
"La noche de Halloween"

miércoles, 5 de noviembre de 2008
"Por qué coño no puede hablar la Reina"

Hace unos días se ha presentado el libro de Pilar Urbano referente a la Reina de España, Doña Sofía, y según las crónicas, en dicho libro aparecen declaraciones de la Reina referentes a distintos asuntos. Partiendo de la base que no he leido el libro y que dentro del ejercicio periodistico de la interpretación, las declaraciones que consten en el libro puede que no sean exactamente las opiniones de la Reina sobre los mencionados asuntos, hecho que desconozco, no dejo de sorprenderme por la reacción que los consabidos "contertulios de mesa camilla televisiva" han hecho, rasgandose las vestiduras ante tan osado atrevimiento de Su Majestad.
miércoles, 22 de octubre de 2008
"El problema de la Administración de Justicia"

martes, 14 de octubre de 2008
"Estoy a dieta y que"

Otro de los efectos secundarios es que tu mundo se reduce a sumar y restar calorias, Kilocalorias, hidratos de carbono, fibras y un mundo de nombres que producen repelus. Sin darte cuenta te ves en el supermercado leyendo las etiquetas: esto tiene cien calorias, pero no tiene fibra, me llevo este mejor que aunque tiene dos coma treinta y seis kilocalorias más me renueva la flora intestinal, yo si le renovaba la flora intestinal en la cara al que puso de moda la puta caloria.
A pesar de todo, y para tu salud debes estar en forma y si tienes que hacer dieta, pues adelante, no te fijes en los anuncios de televisión, no te sirven de nada, son mentira, pues ves a la chavala que auncia las barritas de cereales deshidrolizados con sabor a carbón y piensas ¡hija que falta de hace a ti con ese cuerpazo cenar esa mierda de barrita de cereales, coño comete un buen bocadillo de jamón, tu que puedes¡.
Hoy vivimos el culto al cuerpo y uno que es de los cuerpos especiales, no tiene otro remedio que ponerse a dieta, pasar hambre, volver a soñar con churros y pollos asados volando, y por la mañana cuando tomo café en la barra del bar, miro con cara de asesino demente al de al lado comerse el bocadillo de magra con tomate y le digo "estoy a dieta y que".
martes, 7 de octubre de 2008
"Yo quiero que vuelva el Capitán Garfio"
Existe un síndrome llamado de Piter Pan, y aquel que el que lo padece no quiere hacerse mayor, quiere seguir siempre siendo niño. Yo realmente creo que no padezco este síndrome, ya que de niño no me veo, aunque he de reconocer que mi niñez es un recuerdo de azahar y almendros. Yo lo que me siento es jodido por qué veo como pasa el tiempo, inexorable, con prisas y ya esta borrando y confundiendo recuerdos guardados hasta ahora como en una cajita de música. Nunca me gustó Piter Pan, no es bueno que un niño lleve mallas verdes, un gorrito con una pluma y un puñal, no, eso no es bueno, ni esta de moda, a mi él que más me gustó siempre fué el Capitán Garfio, coño, era capitán, no sargento ni soldado, sino un Oficial de alto rango, vestido con un traje rojo, de esos que uno no se pondría nunca para ir a los toros, con un sombrero de ala ancha, como los que llevaba el Capitán Ala Triste, pero sin roña y con más glamour, y un garfio en vez de mano, eso si mola, puedes colgar la chaqueta si lo necesitas. El Capitán Garfio era cojonudo, lo único que le sobraba era ese ridículo bigote afrancesado que a uno lo confunde. 
"El periodismo de feria"

" Mira quien baila"

jueves, 2 de octubre de 2008
"Apliqueme el plan financiero"

martes, 30 de septiembre de 2008
"El Doctor jekyll, M Hard y el baile de la Pelusa"

miércoles, 17 de septiembre de 2008
"De profesión: Observador"

El "observador" debe ser un tipo que se pasa el día mirando, observando, que no pierde ripio, ¿pero quien coño es?, pues nunca he visto a nadie que diga: yo soy observador. Puede ser que sean jubiletas de esos que ves por la calle, paseando, como si tal cosa, mirando las obras, mirando los escaparates, mirando a las chavalas, es decir, aquellos que se pasan el día mirando como si tal cosa, y que con este trabajo se ganan un sobresueldo; puede ser que sea tu vecino, ese que por las noches esta en el balcón haciendo como que se fuma un cigarrito y en verdad esta observando; puede ser el conserje, que parece que dormita sobre el mostrador, pero en verdad observa; puede ser que sea el hombre que siempre se sienta en la barra del bar haciendo como que lee el periodico, pero que en verdad esta observando a todos los que allí estamos, ¡Dios mio, que angustia¡.
lunes, 15 de septiembre de 2008
"No cabe la pizarra en el barracón"
miércoles, 10 de septiembre de 2008
"La fiesta del fin del mundo"

Lougimov aprovechó la excusa de una denuncia interpuesta ante la Justicia Internacional para que detuviese el experimento consistente en la puesta en marcha del gran acelerador de particulas, porque éste iba a provocar un agujero negro que absorbería todo el universo".
lunes, 8 de septiembre de 2008
"La vuelta al Cole 2ª parte"

miércoles, 3 de septiembre de 2008
"Las cervezas son para el verano"

jueves, 28 de agosto de 2008
"La vuelta al Cole"
Aún a pesar de los años que tengo, cuando veo los anuncios de la Vuelta al Cole, se me llena la boca de un gusto amargo. Nunca he entendido este tipo de anuncios, llenos de críos contentísimos comprando libros, lápices, mochilas, uniformes, carpetas, diccionarios, etc, pero ni los entendí de niño, ni los entiendo ahora como padre.
De niño, nunca entendí como alguien como yo estaba contento, sonriente e impaciente por volver al Colegio tras las vacaciones de verano. ¿Era yo el raro?. Pues no, los raros eran y son los niños de los anuncios, seguro que pasaron el verano en un internado, pues no se entiende que un niño prefiera volver al Cole y abandonar las vacaciones de verano: levantarse cuando uno quiera, ver los dibujos animados el tiempo que sea necesario, bañarse en la piscina o en la playa, jugar cuando a uno le apetece, comer conitos, fantasmitos, fresitas, o lo que uno quiera, acostarse tarde, torturar a los padres, etc, ¡ Joder¡ estos placeres no los cambia un niño normal por levantarse siempre a la misma hora, vestirse con la misma ropa, llegar al colegio, donde uno no se puede levantar cuando quiere, ni hablar con el resto de la tropa, pintar limones y escribir el dos, ¡No veas lo divertido¡, comer en el comedor lo que te pongan, volver a pintar limones, volver a casa, no tener tiempo de torturar a los padres y quedarte dormido pensando mañana otro día igual.
Los niños de los anuncios, no son normales, ni tampoco lo son los que diseñan los anuncios, pues nadie se cree que aunque están locos los niños, prefieran volver al cole a disfrutar de las vacaciones.
Pero ahora de padre, tampoco entiendo estos anuncios, donde te dicen que ahora si compras los lápices, los libros, las libretas, los uniformes, tres mochilas, dos sacapuntas, una plantilla del mapa de España, dos pares de zapatos y un plastidecor, te rebajan el 5% del precio total y lo pagas todo en Noviembre. Uno se pregunta y ¿quien paga el 95% restante? ¿Que ha hecho noviembre para merecerse esto? ¿Como alguien se puede alegrar de tener que pagar este pastón?, por qué es un dineral lo que supone que los niños vayan al cole. Antes, cuando yo iba, uno llevaba puesta la ropa que su madre le ponía, todos llevábamos el mismo babi comprado de la tienda del Tio Juanet, un estuche con unas pinturas, un lápiz, una libreta y una cartilla Rubio para comenzar a escribir. En aquellos días no pintábamos limones, pues todos sabíamos que eran amarillos, cada uno pintaba lo que le daba la gana, y siempre estaba bien.
Ahora los niños, para ir al colegio precisan: una mochila ergonómica, no cualquier mochila, y ello para evitarle lesiones en la espalda (se ve que ya desde pequeños los entrenan para las olimpiadas llenándoles la mochila de piedras) y además debe ser del personaje Disney del momento, por qué sino por muy ergonómica que sea no la quieren, y las ruedas de la mochila deben iguales que las que usa Alonso en su monoplaza, es decir, mochila 150 Euros; dos uniformes de vestir, un quita y pon, compuestos de polo, pantalón corto y calcetines, que por el precio que valen, seguro que los ha diseñado Victorio y Luquino, ya que no se explica que un polo liso, 50% algodón y un pantalón que a los dos días se llena de bolas valga 300 Euros; un estuche hermético con seiscientas pinturas, que uno piensa, joder que van a pintar la Muralla China, un juego de plastilina compuesto de ciento cincuenta bloques, suficientes para esculpir el David de Miguel Angel; una libreta marca Oxford, no vale otra, solo esa, se ve con con ella los niños escriben mejor, más recto y más claro; y treinta y seis libros de actividades, para escribir el uno, el dos y el tres, pintar limones sin salirse y hacer rayas, eso si, de nuestro amigo Celofan, que viste elegante con pajarita y siempre sonríe, joder, yo también iría así y con el culo al aire si ganara el dineral que gana el Celofan todos los meses de Septiembre (ahora Noviembre con eso de los aplazamientos) con estos libritos de actividades, que uno piensa ¿para que tantos libros para hacer el uno, el dos y el tres? y se estremece pensando ¿que necesitaran cuando estudien ecuaciones de segundo grado, la enciclopedia Espasa en fasciculos?. Todo el material vale 300 Euros. Además debemos sumar, la cantidad de 250 Euros de gasto de colegio y material, que yo pienso, ¿Es que el nene desgasta los adoquines cuando pasa, se lleva las sillas o las mesas, y donde las lleva, ya que a casa no?. Y por último, sumamos la cantidad de 250 Euros de comedor, que cuando lo vi, fuí expresamente al colegio a preguntar, ¿que han contratado al Batiste de Santa Pola para llevar el comedor?.
En total, la ansiosa, ilusionante y divertida vuelta al cole supone el crack del sistema financiero familiar, y todo para que pinten limones y escriban el uno, el dos y el tres, ya estoy de rodillas y santiguandome pensando que tendré que pagar cuando estudien a los filósofos clásicos, a los estadistas y la revolución francesa.
Un hijo no tiene precio, para la vuelta al cole, mastercard.
martes, 26 de agosto de 2008
"Saluda, sonrie y cuenta votos"

jueves, 7 de agosto de 2008
"Las colas, la dignidad y vuelva Vd.mañana".

En esos momentos me vienen a la memoria colas de las que se te quedan en el recuerdo, como aquella de la carniceria, cuando tras estar más de tres cuartos de hora esperando mi turno mirando un jamón, en el mismo momento que ya voy a ser atendido, entra una anciana, encorvada, apoyada en un bastón, y con voz trémula me dice: ¿por favor me permite que me atiendan a mi, que solo quiero una cosita?, al verla así, digo ¡por supuesto señora¡. La anciana sonrie de lado, y empieza: ¡mira nena, me vas a poner: cuarto y mitad de pollo, una docena de huevos, que sean frescos, un cuarto de pavo, tres cuartos de kilo que chuletas de cordero, pero de esas tiernas, ahora me pones cuarta y mitad de chorizo, treinta y dos lonchas de jamón, pero del bueno, un cuarto de queso, seis morcillas de cebolla, ¿las haceis vosotros verdad?...¡¡joder con la abuela, pues no decía que solo queria una cosa¡. Tras media hora larga de espera, la abuela coge todas las bolsas, deja el bastón junto a la pared y erguida muy erguida, se marcha diciendo, ahora vuelvo por el bastón...Temblándote la mandibula solo aciertas a decir ¡Sinverguenza más que sinverguenza¡.
Otra de las colas históricas fué aquella que tuve que hacer en Renfe, esperando para sacar un billete de tren. Aquel día parecía que todos fueran a viajar en tren, la cola hacía remolino y tras esperar pacientemente más de dos horas, llega a la ventanilla la persona que me antecedía. Era una señora de aproximadamente unos sesenta años, con gafas de la época de María Castaña, y con un vestido de flores verdes, muy verdes. El de la ventanilla, le pregunta a la señora que desea, y esta le dice: "Mire que quiero coger un tren rumbo a Castellón, al sitio ese de Marina Dor, la Ciudad de Vacaciones, pues mi vecina Maruja que estuvo allí hace dos meses me ha estado contando maravillas, unas playas, unos restaurantes, unas vistas, y yo que he trabajado en mi vida mucho más que Maruja, sabe Vd., me merezco unas vacaciones como esas, pues una se lo merece y con el clima que allí hace pues el reuma seguro que se me alivia...". ¡Señora, a quien coño le importa su reuma, su vecina Maruja, y la Ciudad de Vacaciones, saque su billete ya¡ me oigo atónito decir en voz alta. La señora me mira con mala cara y le dice al de la ventanilla, ¡ya no hay educación, como antes¡. El de la Ventanilla le dice, señora, no sale ningún tren para Marina Dor, y ella subiendose las gafas le contesta, pues mire mejor, aquello tiene que estar lleno de gente en esta época del año, míreme si sale uno para Villalba, el clima de allí es mejor, mucho más seco, y tienen unas fiestas muy interesantes y divertidas, sueltan una vaquilla y todo, el otro día lo ví en el Gran Prix donde fueron a concursar, que divertido programa....¡Al Gran Prix la llevaba yo a Vd., allí con un toro de quinientos kilos, ya vería Vd. si se daba prisa¡, vuelvo a decirle ya con un principio de mareo. El de la ventanilla le dice, nada Señora, que no sale ninguno, pues nada hijo, muchas gracias y otro día volveré. La señora se marcha con su vestido de flores verdes, y allí me quedo yo, frente a la ventanilla, tras varias horas de cola y ya me toca. Cuando me voy a dirigir al de la ventanilla me vuelvo al oir a mi lado como un reloj marca: Pin, Pin, las dos de la tarde, vuelvo mi mirada a la ventanilla, y el tiparracho ya no está, soy queda una cortinilla echada y un cartel de cerrado....Soy quedo yo en la estación, la ventanilla, la cortinilla, y el reloj, el tipo de la ventanilla, que en realidad era el correcaminos ya no existe, y mientras me reprimo de reventar la ventanilla de un puñetazo, miro a un lado y a otro, me coloco bien la corbata, me pongo estirado y me marcho a paso lento, con dignidad, mucha dignidad y con una mala hostia que para que, pensando mañana volveré, como otra señora con un vestido de flores verdes vuelva a preguntar por un billete a Marina Dor, la cojo de los pelos, sin más, al de la ventanilla lo abofeteo por lo de hoy, para que vuelva a salir corriendo, eso si todo como mucha dignidad.
Por eso, cuando estoy en una cola, siempre pienso, ten dignidad, que no se note que eres de los que el tipo de la ventanilla espera coger a las dos de la tarde para dejarlo plantado diciendole mire, está cerrado y vuelva Vd. mañana.


